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Vuelve el Rally Safari

Este año, y tras su cancelación en 2020, vuelve el Rally Safari tras 19 años de ausencia.

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África, un país sinónimo de aventuras, valientes exploradores y paisajes exóticos. Y si a esto le sumamos un automóvil, nos brinda posibilidades de que todo converja en experiencias para no olvidar.

Cuando pensamos en motor y África, se nos viene a la mente el Dakar. Pero el WRC ya había visto en el continente las posibilidades de combinar lo ya mencionado, y para las marcas, demostrar que sus coches eran los más fiables en terrenos inhóspitos, y no solo fiables, si no rápidos. Es por eso que en 1953 tiene lugar en Kenia, el primer rally Safari. Cierto es que, la primera edición incluida en el calendario del WRC fue en 1973, y hasta 2002 estuvo presente en el calendario.

Como era de esperar, este rally era bastante atípico, si indagáis por Youtube, podréis ver que hasta finales de los 90, los pilotos disputaban el rally en, camisetas de manga corta, e incluso sin casco integral, solo interfonos, esto era debido a los largos tramos, algunos de hasta 200 kms, no cerrados al tráfico, si habéis leído bien, el rally atravesaba pueblos y carreteras en las que te podías encontrar a cualquier autóctono a bordo de su camioneta que a buen seguro no pasarían la ITV en cualquier país europeo. Si veis esos vídeos, también notaréis, que en los equipos potentes, como Toyota, entre los materiales que se desplazaban hasta el continente africano, se encontraban, los modelos con los que iban a competir, los furgones de asistencia, y helicópteros, además los equipos se desplazaban por semanas, antes del rally en sí, par aprobar las configuraciones y ver que todo estaba en orden, Toyota por ejemplo se dejaba del entorno de 3 millones de dólares, estamos hablando de mediado de los 90, con lo cual, era mucho dinero, por el mero hecho de la publicidad que reportaba.

La razón, simple, al estar abierto al tráfico, y recorrerse grandes distancias de sabana africana, la posibilidad de cruzarse un animal o un coche es alta, que se lo digan a Carlos Sainz, que se tuvo que retirar debido a que atropello a un animal del tamaño de una gacela.

La idea es simple, el piloto va a tope, el copiloto cantándole las notas, y por radio, y conectado al propio sistema de intercomunicadores del coche, avisaría de si hay algún peligro en adelante.

Esto, es en lo referente a recorrido, al que se suma las temperaturas extremas, y recorridos y situaciones más propias del Dakar que de un tramo del WRC. Sirva como ejemplo que en 1992 el rally tenía un total de 4.387 kms, de los cuales 2.827 eran cronometrados. Debido a esto, algunos equipos llevaban dos equipos par aun mismo coche, o el copiloto se alternaba con el piloto al volante en los duros tramos de enlace.

Y claro, el coche con el que se compite, también es diferente. El primer paso es reforzar estructuralmente el coche, añadiéndole paragolpes, en especial para posibles atropellos, posibles golpes con rocas que se encuentren en el camino. En lo referente a mecánica, se añade una toma de aire snorkel, como la que montan algunos 4×4. La razón, pues que en muchas ocasiones es necesario cruzar un rio, y en más de una ocasión el nivel es superior al propio capó, y en otras, a veces superior al techo, y si no, que se lo pregunten a Carlos Sainz, cuando él y otros pilotos al cruzar un río, su coches decidieron que eran más de secano.

Los bajos, también se refuerzan, las suspensiones, se duplican, y se montan las que tiene los recorridos mucho más largos que los que suelen emplear normalmente.

Otra modificación, es que se montan faros adicionales de largo alcance, que más que para ver, son para ser vistos.

Una de las decisiones más curiosas es que, en algunos WRC, como el Corolla, que monto uno de los primeros cambios secuenciales en los que se subía y bajaba cambios golpeando un pequeño Joystick, situado junto al volante. Pues bien, en pro de la fiabilidad, durante los rallies safari, volvían a la configuración previa. Mitsubishi en el 95, cambiaba la suspensión, tras cada tramo, lo que permitió que Tommi Makkinen lograra alzarse con la prueba, en su primer intento.

Pues bien, tras 19 años fuera del calendario, el Rally Safari vuelve a estar en el mundial del WRC, y hay puestas muchas expectativas en el regreso de esta edición, ya que la que una de las pruebas más icónicas del WRC, “is back” ya que se disputara entre el 24 y 27 de Junio tras su cancelación en 2020, debido a la pandemia.

Como era de esperar, la edición de 2021, ni será igual de dura que las disputas hasta 2002, ni requerirá de adaptar el coche a una dureza mayor a la necesaria para otros rallies como el de Turquía. Por lo que solo nos queda disfrutar de los tramos nuevas que pueda aportar el país Africano.

 

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